jueves, 4 de octubre de 2012

Teatro de Media Noche


Se abre el telón, aplausos en toda la sala ante la presentación, aplausos que son ecos de un solo par de manos pertenecientes a un simple y solitario espectador.
Bienvenida la Media Noche, cuando llegan a escena viejos fantasmas, antiguos monstruos y dioses olvidados, aquel recuerdo que se creía olvidado, enterrado, ahora forma parte del reparto, inicia el espectáculo…

La habitación, o sea cual sea el escenario que se haya creado ahora, porque claro, en la media noche la lógica no es invitada a estas presentaciones, la razón está dormida, los dragones reinan, elfos, y cuanto personaje se pueda aparecer.

Te aterran, te acusan, te envuelven, te hacen llorar, incluso reír, pues arlequines y bufones no faltan en este espectáculo nocturno, todo mezclado de esperanzas y nostalgias, tragedias y comedias, folclor y pulcritud, deseos y frustraciones.

El tiempo tampoco es invitado, no se sabe cuanto dura o cuando comienza, sólo comienza, sin previo aviso, todo hasta que los actores, tus actores, dan por terminado su número, hacen alguna cómica o grotesca reverencia, esperando tus aplausos, esperando que hagas algo con todas esas criaturas que sólo ven la luz de noche.

Se cierra el telón, pase usted muy buenas noches, espero haya disfrutado su Teatro de Media Noche, donde los actores principales y el director, provienen de usted.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Sobre Ciertos Sueños


Nada es tan reconfortante como la hora de irse a dormir, 
nada como abandonar por unas horas el mundo de la vigilia y visitar las tierras inestables e impredecibles del sueño, 
con la posibilidad de que en esa tierra sin lógica, sin tiempo, sin los estragos y frustraciones que la vigilia puede llegar a dar, 
sin todo eso, 
contar con la posibilidad de encontrarte, 
pasar esas horas nocturnas en una sencilla y profunda conversación, 
tomados de la mano quizá, no lo sé, 
es un anhelo de un sueño impredecible a final de cuentas, 
nos veremos entonces…

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Relato Sobre Un Caminante Incauto


Una tarde radiante y calurosa no es la preferida de cualquier persona cuerda para un recorrido sin rumbo por la ciudad, a los pocos pasos el sudor comienza a humedecer la frente, misma que se ve beneficiada cada que alguna torpe y corta ráfaga de aire se tope que aquel incauto que camina a esas horas en tan acalorada tarde, es un torpe viento que da un respiro puro, efímero, lleno de frescura y vida.

Conforme da cada paso, aquel incauto no solo camina por las calles de la ciudad sin rumbo aparente, si uno lo ve a simple vista me diría que soy un completo chiflado si le digo eso, puesto que el espectador ve al incauto en su pieza caminando por las aceras, desplazándose, allí. Pero no, no es así, ese solitario caminante con sudor en la frente, está al mismo tiempo viajando a otro mundo, u otros mundos, eso no se lo puedo decir con precisión, lo que si le puedo jurar es que no solo está en esas aceras de la ciudad, también está en algún lugar de su pasado quizás, maquinando algún sueño, alguna ilusión, algún anhelo, alguna nostalgia, replanteándose cosas de su vida y la vida diaria de su alrededor, ve pasar a la gente, se pregunta de dónde vienen, ¿cómo fue que llegaron a donde están?, ¿hacia dónde se dirigen?, ¿llegarán acaso?, ¿qué cosas se le cruzarán?, ¿cuál será el detalle imperceptible que les dé un giro total a sus vidas?, ¿se preguntarán ellos cosas parecidas?

Ese incauto puede estar viendo los carteles que nos bombardean a nuestros cerebros mensajes violentos y deliciosos de lo que “debe” consumirse y que “es” mejor para progresar, puede estarse cuestionando sobre lo superficial que puede llegar a ser el humano civilizado, incluso puede cuestionarse a sí mismo el qué tan enajenado está dentro de ese sistema tan seductor y envolvente, tan poderoso y siniestro, incluso se puede estar preguntando si esas mismas dudas son realmente auténticas o son parte de un tenebroso sistema que se dedica a inyectar esas ideas de individualismo a ciertas personas para que se crean únicas y pensantes y así mantener un extraño equilibrio en el zoológico que es la civilización humana.

Ese incauto, al pasar por una pequeña plaza y al ver una pareja al parecer feliz y enamorada, escena que lo ha desviado un poco sus pensamientos anteriores. Puede que se pregunte si realmente estén enamorados, el chico la abraza firmemente, ella ríe, se susurran algo al oído y solo juntan sus caras, en un constante coqueteo diabético, esa escena se puede ver en cualquier esquina, se ve en cualquier ciudad, en cualquier película, programa de televisión, incluso se puede leer en cualquier libro, escenas parecidas donde sólo conceptos y contextos cambian, incluso culturas, el incauto se pregunta si realmente es una expresión universal y pura de lo que se conoce como amor, o sólo es otro comportamiento aprendido que se pretende igualar para así decir “estoy enamorado”. Si alguien escucha al solitario caminante, le respondería fácilmente que es un pobre diablo frustrado ante su falta de pareja, sin saber siquiera que incluso ese pobre diablo ha estado “enamorado”, que ese pobre diablo pasó por lo mismo, llegó a creerse ese cuento y ahora reniega su pasado, niega las nuevas experiencias, está temeroso, no confía, le cuesta. Claro, usted no lo sabría, no lo conoce y es fácil juzgar.

Ese incauto caminante sigue su rumbo aparentemente indefinido, sigue atravesando calles, pasa bajo las sombras de algunos árboles, los observa, disfruta por momentos la frescura que proporciona la sombra de esos árboles, pues, recordemos, hace bastante calor. Muchos pensamientos, recuerdos y reflexiones pudieron pasarle por la mente, enumerarlos todos es una tarea en sí difícil, siendo que sólo les estoy hablando de ese caminante incauto al que le suda la frente, en ese momento, sin conocer su pasado, presente y anhelos futuros, sin conocer sus miedos, sus alegrías y tristezas, sin saber su nombre.

Mire usted, lo he perdido de vista, ya no sabremos por ahora a dónde se dirigía, qué otras cosas pasaron por su mente, si algo se le atravesó en el camino, a dónde va a parar, qué nuevos dilemas existenciales aparecerán, en qué momento regresará al que considera su hogar.

En fin, ese caminante es solo uno de millones en este planeta, ya sabrá usted si decide enfocar su atención en alguno y analizar su camino, yo, en lo personal, le recomiendo a un caminante en especial, pruebe con usted mismo, que a partir de ahora eso haré conmigo, puesto que a veces, suele pasar, nos abandonamos, y yo, ya me echo de menos, pase usted una buena tarde, estuvo buena la platica y el café, hasta pronto.

martes, 25 de septiembre de 2012

Esos Días


Esos días donde la luz no es suficiente 
Donde a pesar de la abundante compañia hay soledad
Donde después de una gran comida aún se siente un vacío
Donde se tiene “todo” lo suficiente para responder “bien” a un “¿cómo estás?”
Pero no es suficiente

Esos días donde se sabe que al final uno mismo se dirá al final:
¡Qué va!, lo tengo todo…
Y efectivamente, se tiene todo, siempre se tiene todo…
Pero en días como estos, no es suficiente
No se alcanza a ver, no se quiere ver eso
Ya sea por una metanecesidad real o un compulsivo afán de querer necesitar algo todo el tiempo

Vaya necedad, ¿por qué no ser más prácticos?
Saber apreciar lo presente y lo ausente
En días como esos no se alcanza a ver eso, no se comprende…
En días como esos, solo queda recorrer esas horas dentro del aparente vacío
En otro día se tendrá otro ánimo, quién sabe…
Hoy, en días como esos, no importa.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Entre Polvo y Telarañas



Las limpiezas dentro de una habitación son más que eso, son viajes, tanto a rincones olvidados de la misma habitación como viajes extraños al pasado.

Entre polvo y telarañas, hojas amarillentas y dobladas, fotos que han perdido color, esos viejos zapatos que antes fueron usados, unas cuantas canicas, una de ellas rota, pulseras de alguna persona anónima, una vieja paleta que fue obsequiada en el cumpleaños anterior, guardada con el más grande cariño, con la más grande nostalgia.

Aquel viejo calendario de madera con la fecha en el miercoles 23 de julio de 2009, ahora, tras varios años de estar detenido el tiempo en ese viejo calendario, es actualizado, le es quitado el polvo, para ser ubicado en un nuevo lugar. Viejos libros que ya fueron leídos, ese juguete que se creía perdido, aquella gorra negra, ahora sucia y con 2 o 3 insectos, un pequeño ratón salió huyendo tras haber quitado unas olvidadas botas y un portafolios sucio.

Todo esto bañado de recuerdos, de una que otra nostalgia, alguna sonrisa perdida, incluso cosas que no se recuerdan pero el objeto está ahí. Dejar pasar meses para limpiar una habitación tiene efectos mágicos, es tener la certeza de que en algún momento en algún futuro incierto, se tendrá la oportunidad de regresar, recordar y volver a sentir viejas sensaciones.

Claro, quienes no se dan ese tiempo de viajar a su pasado, llaman perezosos a quienes gustamos de retroceder en el tiempo cada ciertos meses, cuestion de enfoques a final de cuentas…